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Premio Estatal de Periodismo 2014 Agosto 15 de 2016

* Delincuencial Policial en Morelos …

En la más polémica como controversial de las entrevistas a nivel nacional de Graco Ramírez con el comunicador Ciro Gómez Leyva, el gobernante refirió un par de veces que: “Graco Ramírez no es como Carrillo Olea, que aceptaba la complicidad de funcionarios, que aceptaba una policía al servicio de la delincuencia”. Sin arrastrar un pasado al que el tabasqueño siempre recurre como pretexto para ocultar sus yerros, podemos afirmar lo que siempre hemos dicho, Graco es cómplice de la delincuencia organizada.

Graco es cómplice y es un cínico. Cómplice por ser omiso y hacerse de la vista gorda. Es cómplice porque sabe que el comisionado Alberto Capella forma parte de esas mafias criminales, de los cinco cárteles que dominan y tienen sumido a Morelos en una vorágine de sangre, hasta el momento imposible de parar. Es cómplice por arropar uniformados que se encuentran al servicio del hampa, por permitir 70 muertes mensualmente. Es cómplice de su propia mentira.

Los testimoniales conseguidos por el reportero de Radio Fórmula Humberto Padgett, no dejan lugar a dudas. Graco no puede negarlos. No son de “sus enemigos políticos” o detractores, como llama a víctimas del crimen organizado que han sentido en carne propia la abyección de secuestros de algunos de sus familiares, como el transportista Joaquín Labra que en tres ocasiones ha tenido que enfrentar el secuestro de su esposa y dos de sus hijos en año y medio, el último de ellos, Octavio, asesinado a pesar de haber pagado rescate, y donde tuvieron participación activa elementos del Mando Único (MU) de Capella Ibarra.

A pesar de que las lágrimas pugnaban por salir de sus ojos al recordar los negros momentos vividos apenas en diciembre del año pasado, el transportista refirió el secuestro de su hijo Octavio. Habló de los llamados que le hiciera uno de los secuestradores con acento costeño, de las grandes sumas que le pedían y de los arreglos a los que habían llegado, y que a pesar de haber seguido todas las instrucciones, el 15 de diciembre anterior y luego de haber entregado el rescate, el cuerpo de su hijo fue encontrado en un camino de terracería del paraje Colotepec de la colonia Francisco Villa, del municipio de Xochitepec.

Al joven de 21 años, conductor de una Ruta 16 propiedad de la familia, lo mataron porque conoció a varios de sus secuestradores como policías en activo del MU, tal como él mismo los reconociera en los plagios de su esposa y otro de sus hijos. Para el empresario del transporte no existe duda alguna que los policías se encuentran al servicio del crimen, ya que aun sin haber dado aviso a nadie, sin existir denuncia sobre el secuestro de Octavio, recibió varias llamadas del Grupo Antisecuestros y del MU. “Me estuvieron hablando tanto del Mando Único como de Antisecuestros, que si ya me habían avisado que habían secuestrado a mi hijo, y yo les dije ‘no sé, sólo sé que la Urban se la llevaron y no está”.

Ahí es donde le saltó la pregunta, “cómo sabían ellos que lo habían secuestrado si no denuncié nada, no le avisé a nadie”, relató. Fue el agente de apellido Solís quien llevó el caso, y que prácticamente lo obligó a denunciar, porque de no hacerlo se metería en problemas, amenazó el agente evidenciando más su participación con los secuestradores y al decirle que ya contaban con algunas pistas, que casi lo tenían localizado. En ese tenor, el Grupo Antisecuestros se podría decir que borró toda evidencia de complicidad con los criminales, al llevarse las cintas que la familia grabó en los arreglos que tuvo con los secuestradores. La última vez que Joaquín Labra habló con su hijo, este casi le dijo que conocía a sus captores.

Policías y Delincuentes, ni a cual irle …

De acuerdo a la misma investigación del reportero Humberto Padgett, fue presentado el testimonio de quien llamaron “Manuel”, un ex convicto del penal de Atlacholoaya quien estuviera preso por secuestro y extorsión comprobados, del 2013 al 2015; lo que evidencia que la versión de sentencias de 40 y 50 años por estos delitos, son otra mentira. Manuel relata que se metió a este “negocio” desde el 2010 y trabajó para la célula de Antonio Román Miranda, alias “La Moña” participando en bastantes secuestros.

Manuel recuerda que en el 2014 las autoridades entraron muy duro, “empezó a agarrar cabecillas, pero a lo tonto”, dejando muchos huecos y muchos delincuentes sueltos. “Lo peor de todo es que no van a acabar con esto”. . Abunda diciendo que el monto máximo que han llegado a cobrar por un secuestro es de 12 millones de pesos. El mínimo es de 3 millones, y las extorsiones van de los 700 mil a los 300 mil, pero nunca baja de los 50 mil pesos. Las tortillerías pagan mil a la semana, las carnicerías igual y así. “Con las maquinitas de casino” no nos metemos, esas son de la federal y les cobran 200 pesos por cada una”.

“La droga la manejamos nosotros, pero hay bastantes cárteles, “Los Rojos”, “Guerreros Unidos”, “La familia michoacana”, “El Cártel de Sinaloa” y los “Templarios”. En Morelos hay muchísimas células. Aquí le tapan mucho, pero te puedo asegurar que diario diario hay como 15 robos de autos. Todos se van para Guerrero, hay mucho auto clonado. y ellos son muy buenos clonadores, entonces , por ejemplo un Cadillac 2016 lo puedes conseguir en 70 mil pesos y puedes andar sin ningún problema con él”.

Sobre la participación policiaca con la delincuencia organizada, refiere que “El gobierno sabe dónde están los cabecillas. Si el gobierno realmente quisiera trabajar los agarra, pero obviamente ellos también no quieren…nosotros pagamos a policías” … “Yo conozco muchos policías que dan pitazos, dijo, y siguen pagándose, ahora no son los jefes, les dan a los de abajo, a los razos, y yo prefiero trabajar con ellos, no con un mando o un directivo, porque ellos piden 40 o 50 mil pesos mensuales. En cambio estos con mil pesos a la semana te avisan donde va a haber cateos, donde va a haber retenes, si va a haber movimiento en Cuernavaca, te dicen que cámaras funcionan, que cámaras no funcionan en el C-5. De hecho muchas no funcionan”.

Sobre las ejecuciones entre bandas, comenta que los levantones son de gente que llega a cometer errores. Lo que está pasando en el estado es que hay muchas celulitas que al no tener un patrón hacen trabajos por su cuenta. Así le hice yo, juntamos algunas personas y empezamos a secuestrar, extorsionar, pedir piso. Esta fragmentación de la delincuencia organizada es la causa de que estas celulitas de jóvenes “hayan abaratado el trabajo”. Esto es, lo mismo secuestran que asesinan por 3, 4 o 5 mil pesos.

Esto es solo una pequeña parte de un “Morelos seguro” presumido en los cuatro puntos cardinales, por un gobernador que niega la criminalidad forma parte al igual que sus policías… uttsss …

P.D. SOY RESPONSABLE DE LO QUE ESCRIBO, NO DE LO QUE TU PIENSAS

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