Compartir:

Si bien, muchos avances tecnológicos colaboran con la salud y facilitan la vida diaria, el uso desmedido de estos elementos en el ámbito cotidiano, puede dar origen a efectos negativos sobre el organismo.

El surgimiento de los libros digitales y la generalización de los smartphones, han acentuado los diagnósticos de miopía, vista cansada o lesiones cervicales a causa de malas posturas, sin embargo, las nuevas tecnologías se han colocado como una de las principales causas de la aparición de enfermedades como:

Fatiga ocular: Esfuerzo excesivo a la hora de leer en pantallas de ordenador, smart- phones o tablets. Pueden producir resequedad en los ojos y derivar con ello en miopía o vista cansada.

Codo de tenista: Inflamación de la parte superior del brazo, es consecuencia de una flexión repetitiva de la muñeca.

Daños cervicales: A causa de la adopción de malas posturas durante largos periodos de tiempo. Esto es debido a que las nuevas tecnologías pueden ser usadas prácticamente desde cualquier lugar.

Tendinitis: Motivo de la repetición de determinados movimientos. Se puede dar a partir del uso de whatsapp, videoconsolas, etc.

Síndrome del túnel del carpo: Presión excesiva sobre el nervio de la muñeca debido a una mala posición al usar el ratón del ordenador.

El dedo de Blackberry: Sobrecarga de los pulgares debido al uso de los smartphones.

Problemas de audición: Debido a los audiolibros, sobre todo cuando se escuchan con auriculares y alto volumen.

Insomnio: La luz que emiten los dispositivos reduce los niveles de melatonina del cerebro, la hormona que favorece a la relajación.

Adicción: muchos usuarios se sienten dependientes de sus dispositivos móviles. Los afectados no pueden dejar de revisar sus mensajes, notificaciones o llamadas. La adicción al móvil es conocida como “nomofobia”.

Si bien, el uso dispositivos tecnológicos va en aumento, hoy en día es poco probable que un individuo no tenga contacto con ellos. La buena noticia después de ver la extensa lista de consecuencias negativas, es que todo tiene solución, pues con sólo respetar las medidas ergonómicas, usar con moderación la tecnología y saber aprovechar aquellos productos que sí contribuyen con la salud sin hacernos adictos a ellos, podemos mejorar la calidad de vida y convivir sin problemas con lo que la tecnología nos ofrece.

Dejar una respuesta